Jaime Iván Kaviedes siempre me ha llamado la atención: Ha sido humillado, maltratado y vejado y ha sido el primero en reconocer que su carácter y problemas personales lo han orillado a una suerte muy diferente a la que merece.
Hombre de gran talento, jugador de primer nivel y de gran tecnicismo sufre ahora por deudas y adicciones. ¿Quién es capaz de decir que no está libre de esto? ¿Quién puede decir que jamás ha caído en el fango? Algunos obviamente no y mis felicitaciones por ello.
Yo sí puedo decir que el éxito está en saber caer y levantarse...
Kaviedes nació en Santo Domingo, emigró a Guayaquil donde lo fichó el Emelec y logró debutar en 1995. Se dio a conocer en 1998 como el máximo goleador del mundo, marcando 43 goles en 39 partidos. Ese año fue elegido como mejor futbolista ecuatoriano, se convirtió en el primer jugador de su país y hasta la actualidad el único, en fichar por un equipo de la Serie A de Italia, el Perugia.
Jugó media temporada en ese país y marcó 4 goles. Luego pasó por equipos de España (Celta de Vigo, Real Valladolid), Portugal (Porto), Ingalaterra (Crystal Palace), México (Puebla) y Argentina (Argentinos Juniors). En la temporada 2000/2001 en españa, jugando para el Real Valladolid, hizo un gol de chilena al Barcelona, que luego fue escogido como el Mejor Gol de la Temporada.
El 7 de noviembre de 2001, marcó el gol de la histórica clasificación de la Tri al Mundial Corea- Japón 2002 ante Uruaguay. Kaviedes no se ha podido afianzar en ningún club desde que salió de Emelec debido a su comportamiento, en ocasiones falta a los entrenamientos, se ausenta de las concentraciones sin excusas, razones por lo que casi siempre es marginado por el club donde esté jugando. En el 2007, con El Nacional, fue el último equipo donde terminó de jugar toda la temporada.
Su deuda
Fue contratado por Liga Deportiva Universitaria de Quito y las desavenencias se presentaron. El equipo asegura que Kaviedes le debe cerca de 200 mil dólares. Las notas de prensa cuentan que le perdonaron el 50% y ahora necesita desembolsar poco más de 100 mil dólares. Por eso no puede jugar en ningún club, pese a que Kaviedes dice que la deuda no le pertenece y que corresponde a su pase de El Nacional.
Muchos le han dado la espalda, se asegura que sus condiciones futbolísticas no son las mismas y encima están sus adicciones a las drogas y el alcohol. Jaime Iván acaba de salir de una clínica de rehabilitación y aunque el camino para salir de ese mundo es difícil ha reconocido sus problemas.
En su web se lee que lo han ayudado algunos amigos y que ha tenido el respaldo moral de Jefferson Pérez. Ojalá y regrese al fútbol ecuatoriano. Caso contrario tiene madera para crear un negocio propio, ser director técnico o incluso para presentar un programa de TV nuevo dirigido al público masculino.
Su futuro es incierto, pero es un ejemplo de cómo nos podemos levantar, de cómo pueden los errores enmendarse y de cómo no debemos avergonzarnos de lo que somos. Adelante Kaviedes, está vez no retrocedas...
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